Mi querida Lilit, hoy me he dado cuenta del abandono al que te he sometido y no me enorgullezco sino más bien me lamento por ello.
Qué mala compañía soy yo para ti!, te utilizo siempre para llorar mis penas, para calmar mis soledades y dar en esos momentos grises rienda suelta a ese deseo de contarte, de contarte y sentir tú silencio que al fin y al cabo me silencia. Mi querida Lilit.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario